Existe un tema de moda en el sector ecuestre en los últimos tiempos, me estoy refiriendo a las técnicas naturales o etológicas de manejo del caballo, técnicas que podríamos denominar conductistas.
La etología es la ciencia que estudia el comportamiento del ser vivo, hombre o animal, dentro de su entorno y en relación con ese entorno, bien sea éste natural (animal salvaje) o artificial (el caso del caballo actual). El conocimiento de este comportamiento natural del caballo mejorará nuestra relación con él y facilitará cualquier trabajo que queramos desempeñar.
¿MODA O NECESIDAD?
A pesar de la estrecha relación que existe entre el hombre y el caballo
desde hace unos 5.000 años y de que la primera referencia escrita data
de hace unos 3.500 años (tablas de arcilla de Kikkuli), este animal
empezó a estudiarse hace tan sólo unas decenas de años,
todos los tratados y libros existentes con anterioridad se basan únicamente
en experiencias personales completamente subjetivas. Si queremos llegar a
conocer la verdadera naturaleza del caballo debemos intentar empezar desde
cero y olvidarnos de todo lo que creemos saber.
Esta “nueva” forma de entender al caballo tiene sus detractores y sus partidarios. Los primeros aducen, por miedo a perder su posición privilegiada dentro del sector, “que todo esto es una moda, que siempre se ha hecho así y que siempre ha funcionado”.
En el otro extremo de la balanza nos encontramos con el antropomorfismo, cada vez más frecuente, según el cual los animales se colocan a la altura de los seres humanos atribuyéndoles ciertas reacciones y sentimientos que no son propios de su especie.
Podemos pensar que en el equilibrio entre ambas posturas nos encontraremos más cerca de la verdad, dando por supuesto que ésta no existirá nunca de una forma absoluta, sino que será una aproximación más o menos subjetiva hacia nuestras propias convicciones.
Pero cuidado con aquellos métodos que vendiéndose como “etológicos” y “racionales” caen abiertamente en errores antiguos y se encuentran aún más alejados de esta ciencia que reclaman para sí.
La verdadera evolución del ser humano es la evolución del espíritu y eso comienza por respetar al resto de seres vivos que conviven con él y a reconocer sus propios errores como tales.
No queremos ser soñadores utópicos, somos conscientes de que no es posible cambiar radicalmente todo lo que existe, pero sí que podemos ir adaptando progresivamente las estructuras existentes al verdadero comportamiento equino.
Si conocemos la forma de funcionar del caballo y su forma de comunicarse, podremos prever sus reacciones, manifestarle claramente lo que queremos conseguir de forma que lo entienda y lograr así una colaboración absoluta de su parte.
La mayoría de los problemas de relación que tenemos con los caballos se deben a errores de manejo con los mismos, a un importante desconocimiento de su lenguaje y de su sicología y a nuestra errónea forma de actuar ante cada una de sus reacciones.
Está demostrado que existen comportamientos y reacciones, e incluso trastornos, comunes a todas las especies incluido el ser humano. Así, si aislamos a unos individuos del resto de su grupo social, si alteramos radicalmente las costumbres alimentarias de su especie, o si privamos de cualquier actividad física o mental a cualquiera de los individuos, obtendremos alteraciones psíquicas y mentales sea cual sea la especie animal en cuestión (hombre o caballo).
Por otro lado, también existen profundas diferencias entre ambas especies, que debemos conocer y estudiar, para así poder desarrollar una relación basada en el respeto por la propia naturaleza del caballo.
Esta relación, así como todos los métodos de doma, deben estar basados en la OBSERVACIÓN del lenguaje del caballo, la COMPRENSIÓN de su naturaleza y la adaptación de nuestra forma de ACTUAR que nos haga comportarnos de una forma más lógica para ellos con el fin de que puedan entendernos.
¿CÚAL ES LA NATURALEZA DEL CABALLO?
Está demostrado que el caballo es una de las criaturas menos agresivas
del mundo animal (incluso menos que el ciervo), su defensa es la huida. Los
casos en los que nos encontramos con animales peligrosos se deben a que han
sido tratados con brutalidad y no pudiendo huir del castigo han aprendido
a defenderse del mismo.
Son animales a los que se les ha “enseñado” a atacar al
hombre por ser éste la causa de castigos, a veces, propios de mentes
enfermas.
Las causas de trastornos de comportamiento en el caballo están relacionadas con la imposibilidad de satisfacer las principales necesidades de su naturaleza.
Desde el punto de vista del ser humano, algunos caballos se tratan a cuerpo de rey, sin embargo, esa vida artificial que les damos no es natural para ellos, no respetamos las necesidades específicas de su especie.
NECESIDADES ESPECÍFICAS DEL CABALLO
Después de este breve repaso la pregunta sería, ¿estamos cubriendo todas estas necesidades del caballo con el tipo de vida artificial que le damos? Y en consecuencia, ¿podemos seguir diciendo que vive a cuerpo de rey?
A pesar de todo, el caballo nos demuestra su gran capacidad de adaptación
(y de aguante) viviendo en unas condiciones que cubren muy pocas de sus necesidades
naturales y aunque ello le cueste un gran sufrimiento.
Los problemas de comportaqmineto de los caballos jóvenes, son debidos
principalmenteal destete precoz< y mal realizado, que altera su equilibrio
psíquico en una fase crítica de su desarrollo emocional. Hay
estudios que demuestran que losd potros que no se destetan y crecen en un
rebaño con animales de diferentes edades son mucho más equilibrados
y fáciles de domesticar.
Directa o indirectamtente el comportamiento de los caballo, depende en la
mayoria de los casos del factor humano. Teniendo en cuenta que el caballo
es un animal de naturaleza pacífica la mayoría de los comportamientos
nerviosos no pueden atribuirse a la raza ni al temperamento individual, sino
que deben relacionarse con problemas en el entorno que el caballo no es capaz
de asimilar.
El potro debe crecer con su madre y con otros caballos adultos hasta los dos
años de edad, para que su mente se desarrolle equilibradamente.
Cuanta más presencia humana existe en el entorno del potro, más
confiado se vuelve.
Los caballos que pasan demasiado tiempo asilados y los que han sido destetados
y encerrados en boxes prematuramente se vuelven inadaptados, olvidan comportarse
como caballos y se vuelven agresivos hacia sus congéneres. Este fenómeno
se produce ya que al no saber interpretar el lenguaje visual de los otros
caballos, tienen miedo incluso de los demás caballos y atacan para
no ser atacados. Sin embargo pueden volver a aprender y adaptarse con relativa
rapidez si las personas que los manejan saben como hacerlo correctamente.
Si bien es cierto que todo esto tiene muy poco que ver con el trabajo del herrador, es muy importante que, como “hombre de caballos” que tiene que ser, disponga de esta información, ya que está en contacto diario con este noble animal y es susceptible de cometer graves errores. Por otra parte, y para el correcto desempeño de su profesión, debe ser uno de los principales interesados en que la relación entre hombre y caballo sea lo más armoniosa posible.
En el próximo número veremos de qué forma afectan al herraje los problemas de relación con el caballo y cómo debemos actuar para prevenirlos y remediarlos.
Por Constantino
Sánchez Martínez y Begoña
Sánchez Gómez
Publicado en la revista Galope