En el herraje del siglo XXI no existe nada nuevo en relación a la época en la que el caballo era uno de los elementos más importantes de la economía mundial, excepto en dos aspectos:
Sin pretender ser exhaustivos vamos a destacar las diferencias más notables entre los diferentes tipos herrajes aplicados a las diferentes disciplinas, que más se practican en España.
Cualquiera que sea la actividad a la que se destina el caballo un buen herraje tiene que cumplir con una serie de principios básicos, que lo distinguen de un herraje perjudicial, no es el propósito de este artículo entrar en estos detalles, sino destacar las diferencias que existen entre los herrajes adaptados a las diferentes disciplinas hípicas.
Hoy día existen en España un número muy reducido de caballos destinados a las labores agrícolas, por lo que tampoco trataremos aquí esa especialidad. Siendo las actividades más frecuentes las de ocio y deportivas serán las que describiremos con algo más de detalle.
CABALLOS DE OCIO Y PASEO
Un alto porcentaje de caballos en España están dedicados al
paseo, siendo este tipo de herraje el que se denomina “para caballo
de silla”, son caballos que trabajan algunas horas al día, o
en ocasiones sólo los fines de semana, se les aplica un “herrado
fisiológico” o “normal”, utilizando herraduras de
las denominadas mecánicas o de fábrica, son herraduras semirranuradas,
suelen tener un espesor de 8 a 10 mm y una tabla de una anchura media (20
a 25 mm.), lo que le confiere un peso medio que aumenta su duración,
se colocan con una guarnición adecuada (unos 3mm. a partir de cuartas
partes).
Las herraduras de los anteriores poseen una pestaña y las de los posteriores
dos pestañas, esto permite retrasarlas ligeramente, para prevenir alcances.
Debe evitarse la utilización de ramplones fijos o móviles,
ya que si estos son utilizados en terrenos duros (carreteras o caminos) desequilibran
totalmente el casco.
Los conos de vidia o clavos con cabeza de tungsteno también están
contraindicados, ya que transmiten mucho las vibraciones de alta frecuencia,
siendo éstas las responsables de isquemia en las arteriolas del interior
del casco, produciendo dolor y lesiones del tipo artrosis, naviculitis, capsulitis
articular y sinovitis de las vainas tendinosas. En el caso de caballos que
andan por terrenos duros se pueden utilizar herraduras ranuradas en su totalidad
bien longitudinalmente o bien transversalmente, lo que aumenta mucho el agarre.
Las herraduras ranuradas completas longitudinalmente, son muy interesantes para el rejoneo, polo, romerías, ya que aumentan el agarre y facilitan la salida lateromedial del casco.
En este tipo de caballos el periodo entre herrajes debe ser de 5 o 6 semanas como máximo. En el caso de caballos dedicados a excursiones por terrenos muy duros, en el plazo de unas pocas semanas la herradura puede llegar a partirse por un desgaste excesivo. En este caso la duración de las herraduras puede ser aumentada si se aplican unos cordones de soldadura en la cara inferior de la misma, evidentemente esta operación debe ser realizada ¡antes de clavar la herradura al casco!
En este tipo de caballos que salen en grupos por el exterior, es recomendable biselar los callos de las herraduras posteriores, ya que se dan casos de alcances con arrancamiento de herraduras por el caballo que marcha detrás.
CABALLOS DE DOMA
Lo que debemos buscar en esta disciplina es la fluidez y la seguridad de los
movimientos, para ello es imprescindible la comodidad del caballo dentro de
sus “zapatos”. Se utilizan herraduras de tabla media, con no demasiado
peso y sin ningún tipo de ramplones. Las guarniciones suelen ser mayores
que en los caballos de paseo. Con una o dos pestañas en los anteriores
(esto permite retrasar la herradura), siendo importante la utilización
de un rolling adecuado justo en la zona de la herradura en la que el caballo
necesita la partida, esto va a facilitar la salida del casco y la fluidez
de los movimientos. Las herraduras de los posteriores deben de ser en todos
los casos con dos pestañas, para poder retrasarlas bastante, de esta
forma prevenimos alcances en los alargamientos.
En este tipo de caballos también podemos utilizar placas amortiguadoras,
siliconas e incluso algunos tipos de herraduras amortiguadoras, para mejorar
su confort.
CABALLOS DE SALTO
Es importante un rolling adecuado, siendo muy interesantes las herraduras
ranuradas de ¾ con mortajas para ramplones móviles, bien situados
en la herradura. Cuanto más alejados están los ramplones del
centro articular mayores son las torsiones que tiene que soportar la articulación
interfalangiana distal, por eso deben estar situados lo más próximos
posible a este punto. El lugar adecuado es donde termina la última
clavera (al final del ranurado) que suele corresponder con el final de las
cuartas partes. Es un error colocar las mortajas para los ramplones al final
de los callos.
Las guarniciones pueden ser algo superiores a las normales, ya que suelen saltar con protecciones y campanas.
Está totalmente contraindicado el uso de herraduras de posterior con una sola pestaña, ya que el peligro que representan en el caso de un alcance es muy elevado.
También podemos mejorar el confort de un caballo de salto utilizando alternativamente, placas amortiguadoras, siliconas, etc...
CABALLOS DE POLO
En esta disciplina el herraje está reglamentado, no pudiéndose
utilizar cualquier tipo de herradura y clavo.
Las herraduras suelen ser totalmente ranuradas para aumentar el agarre y la
tracción, con justura francesa inversa, así se disminuye el
peso de la herradura y aumentamos la superficie de la tabla. Se puede poner
un sólo ramplón móvil en la rama exterior de la herradura
posterior.
El herraje será muy justo, sin nada de guarnición, por lo deberá renovarse frecuentemente. En todas las disciplinas en las que herramos bastante justos, para evitar una arrancamiento de la herradura debido a la violencia del ejercicio (polo, rejoneo, carreras, etc) el herraje deberá renovarse con una mayor frecuencia (20 a 30 días), ya que la herradura se introduce dentro del casco con el paso del tiempo, pudiendo producir lesiones a nivel de la suela y dificultando el correcto funcionamiento del casco.
CABALLOS DE CARRERAS (GALOPE)
Herraduras ligeras, ranuradas y cóncavas suelen ser de aluminio o de
acero blando, de tabla muy estrecha y con los callos biselados, clavadas muy
someras y bajo. Se colocarán muy justas sin nada de guarnición
en anteriores ni posteriores, esto obliga a herrar cada 20 o 25 días.
Los anteriores sin pestañas para que si se las arranca no se produzca
heridas graves con la pestaña. Los posteriores con dos pestañas.
Se suelen aplicar en frío, clavando los clavos bastante atrás
para impedir que la herradura se abra (debido a su debilidad), la longitud
de las cabezas de los clavos no debe sobresalir de la clavera.
CABALLOS DE CARRERAS (TROTONES)
El herraje de este tipo de caballos es toda una especialidad, ya que el menor
cambio en el equilibrio de los cascos puede influir en la biomecánica
del caballo, pudiendo provocar que el caballo se alcance o, en un sentido
positivo, mejorará la longitud de su tranco.
Se suelen utilizar herraduras de acero blando y con la cara inferior redondeada, así se facilita la salida del casco en cualquier ángulo, bastante ajustadas, sin guarnición y de materiales ligeros. También se utilizan diferentes técnicas que obligan al miembro posterior a dirigirse hacia fuera, abriéndose para superar los anteriores, algunas de estas formas de actuar no están exentas de consecuencias perjudiciales para el futuro del caballo.
CABALLOS DE DOMA WESTERN (REINING, SLIDING)
Este tipo de caballos necesitan el máximo deslizamiento y la mínima
tracción, por eso las herraduras utilizadas en los posteriores, para
esta disciplina, poseen las lumbres cuadradas, la tabla muy ancha, sin ranurar
y con las cabezas de los clavos bien embutidas en las claveras, para que resbale
(parada en raya), los callos serán muy rectos, para que no frenen,
se colocan de forma que sobresalgan por detrás, pero sin retrasarlas,
con algo de guarnición en lumbres. Se utilizan clavos con cabeza plana
y pequeña para que no sobresalga nada de la superficie de la herradura.
CABALLOS DE RAID Y TREC
En este tipo de caballos son necesarios herrajes amortiguadores y protectores
de la palma, para ello se utilizan diferentes tipos de plantillas. Las plantillas
disponibles en el mercado son muchas, desde el cuero, que ya no se utiliza
prácticamente debido a su bajo poder de amortiguación, hasta
plantillas de alta tecnología. Su poder amortiguador puede ser aumentado
utilizando siliconas y poliuretanos de relleno entre la palma y la plantilla.
También se pueden utilizar las herraduras de basculamiento multidireccional,
que facilitan la salida del casco en cualquier dirección, procurando
una buena protección a la suela, se pueden utilizar en combinación
con plantillas amortiguadoras, obteniéndose unos resultados excelentes.
CABALLOS DE ENGANCHE
Siendo raros en España los caballos de tiro pesado, nos referiremos
en este apartado a los caballos de tiro ligero. Suelen desgastar más
las herraduras de los posteriores en las lumbres, por lo que la cobertura
en este lugar suele ser mayor, se pueden poner un ramplón fijo (compensando
la rama opuesta) o dos pequeños ramplones cuadrados en los callos de
las herraduras posteriores para aumentar la tracción, pudiéndose
utilizar también herraduras ranuradas cóncavas. En cuanto a
las herraduras de los anteriores se suelen dejar con bastante guarnición
(más de 3mm. ), ya que el peso de este tipo de caballos suele ser mayor
que los de silla.
En el caso de un enganche de dos ó mas caballos, para evitar que se corten o se puedan desherrar entre sí, se dará la menor guarnición posible a la rama exterior de las herraduras derechas del caballo de la izquierda, y a la de las herraduras izquierdas del caballo de la derecha, redondeando fuertemente el borde inferior del borde externo de estas mismas ramas. También se tendrá la precaución de biselar las esponjas de las herraduras posteriores de los caballos que marchen colocados delante en el enganche, con el fin de que no se puedan desherrar accidentalmente por el caballo que va detrás.
Por supuesto siempre que exista la indicación de un herraje ortopédico, sea cual sea la disciplina practicada por el caballo, deberá realizarse el mismo, siendo el criterio del binomio veterinario-herrador el que aconsejará la permanencia o el abandono de la competición.
Por Constantino
Sánchez Martínez
Publicado en la revista Galope