El diagnóstico y la terapéutica de los trastornos de comportamiento
del perro son una adaptación del estudio de los trastornos psicológicos
del hombre. Los tratamientos habituales (alopáticos) como betabloqueantes,
ansiolíticos, neurolépticos, tranquilizantes, etc, poseen numerosos
efectos secundarios y un alto nivel de habituación por parte del organismo
animal, lo que nos obliga a aumentar las dosis para obtener el mismo efecto,
eso sin hablar de la dependencia que en muchas ocasiones se crea. La posología
(dosis y frecuencia de las tomas), en todos estos casos, sólo puede
ser determinada por el veterinario.
Los medicamentos homeopáticos, bien escogidos, son igualmente eficaces
y tienen la gran ventaja de no presentar efectos secundarios, habituación,
ni dependencia.
Dentro de los medicamentos homeopáticos se distinguen los etiológicos,
los sintomáticos y los del terreno.
Los medicamentos etiológicos y los sintomáticos son más
fácilmente utilizados en trastornos agudos. En el caso de cronicidad
o recidivas (recaídas), son completados por los medicamentos homeopáticos
del terreno.
MEDICAMENTOS HOMEOPÁTICOS ETIOLÓGICOS
Ejemplo: Arnica montana es el medicamento etiológico de todos los traumatismos.
Será administrado sistemáticamente cuando el perro modifique
su comportamiento como consecuencia de un traumatismo emocional. Por supuesto,
este remedio también puede ser utilizado en el caso de traumatismos
físicos.
MEDICAMENTOS HOMEOPÁTICOS SINTOMÁTICOS
Son utilizados principalmente en los trastornos agudos, sean éstos
psicológicos u orgánicos.
Se escogen a partir de los síntomas (lesionales y funcionales) manifestados
por el enfermo, acompañados por las diferentes modalidades (agravación
y/o mejoría). Ejemplo: Arsenicum albun es el medicamento sintomático
lesional y funcional de la diarrea, con trazas de sangre, en el animal que
busca el calor (cualquiera que sea la etiología).
MEDICAMENTOS HOMEOPÁTICOS REGULADORES DEL TERRENO
Cada individuo presenta un terreno diferente que determina para cada uno su
forma de raccionar ante una agresión determinada. El Diccionario médico
Flammarion da la siguiente definición del terreno:
“Concepto tan clásico como impreciso que reagrupa el conjunto
de los factores constitucionales o adquiridos, preexistentes a la aparición
de una enfermedad y que pueden condicionar el pronóstico de la misma”.
Se expresa pues de forma diferente según la constitución, la
herencia, la raza y el modo de vida del animal y se revela de una forma más
evidente en el transcurso de los episodios patológicos.
Cuando el animal está enfermo, los medicamentos del terreno acompañan
el tratamiento sintomático diario, con una toma normalmente semanal,
mensual o bimensual.
MODO DE ADMINISTRACIÓN
Los medicamentos homeopáticos pueden ser administrados bajo las formas
galénicas siguientes:
El perro y el gato domésticos suelen tomar con facilidad los gránulos
directamente colocados en su boca (hacemos notar aquí que la posología
media de 5 gránulos para los carnívoros -incluido el hombre-
puede ser reducida a 3 gránulos por toma en el caso del gato).
Sin embargo, para los animales que presentan trastornos en el comportamiento,
la administración más adecuada parece ser la que consiste en:
Nosotros optamos por una administración oral:
El ritmo de las tomas es atribuible al estado reaccional del enfermo:
En caso de recaída es necesario retomar el ritmo inicial del tratamiento
TRASTORNOS LIGADOS A LA ANSIEDAD SIN AGRESIVIDAD
Existen multitud de trastornos de comportamiento en el perro, pero en esta
ocasión sólo trataremos dos de ellos contemplando el tratamiento
comportamental y el tratamiento homeopático indicado en cada caso.
RETORNO AL COMPORTAMIENTO DE CACHORRO
El cachorro está unido a su madre desde el nacimiento por lazos afectivos
muy fuertes. En unas condiciones ideales, estos lazos se rompen de forma natural
en el momento de la adolescencia: es el destete.
En la ausencia de destete, los lazos afectivos y sociales del tipo madre-cachorro
persisten y generan situaciones ambiguas en el plano social jerárquico.
En el caso de la adopción por una familia humana, el cachorro va a
transferir estos lazos hacia sus “nuevos padres”, denominados
“sustitutos maternos”. Los dueños que continúan
considerando a su perro como un cachorro, no provocan “el destete”,
y poco a poco el perro va a intentar afirmarse de cara a estos sustitutos
maternos en el plano jerárquico.
Dos soluciones son entonces posibles:
TRATAMIENTO COMPORTAMENTAL
Se dirige a colocar al perro en el lugar que debe ocupar definitivamente en
la familia y darle seguridad inculcándole las reglas de la vida social
humana.
El pronóstico es siempre reservado, ya que es esencial que el “sustituto
materno” acepte jugar al juego que consiste en destruir el lazo afectivo
entre “el perro y él” antes de establecer nuevas relaciones
con el perro al fin convertido en adulto.
TRATAMIENTO MÉDICO
La quimioterapia es a menudo propuesta, pero no siempre es bien tolerada.
TRATAMIENTO HOMEOPÁTICO
TRASTORNOS DE DESRITUALIZACIÓN
Estos trastornos se encuentran en perros adoptados en refugios, en el caso
de un cambio de dueños (fallecimiento, divorcio), o bien en el caso
de animales cuyos dueños han cambiado completamente de vida (nacimiento
de un bebé).
En estos nuevos cuadros de vida, los perros ven sus rituales profundamente
perturbados. Los rituales tienen por función estabilizar las reacciones
emocionales eliminando la ambigüedad de ciertas situaciones. En el caso
de una desritualización brutal, el perro se encuentra delante de una
multitud de situaciones “cerradas” para las cuales no posee ninguna
solución . Sus estructuras emocionales se degradan entonces muy rápidamente.
Una depresión acompañada de ansiedad de tipo permanente se instalan
junto a una inhibición, el perro rehusa compartir la vida familiar
y puede aparecer un comportamiento estereotipado (heridas por lamido, onicofagia,
enuresis, etc...).
En el caso del nacimiento de un bebé en la familia:
Añadir:
Como hemos visto hasta ahora, la forma en la que el enfermo (en este caso el perro) manifiesta la enfermedad (el trastorno emocional) es definitivo a la hora de elegir un remedio homeopático u otro, ésta es la razón por la que en homeopatía no existen enfermedades sino enfermos, siendo una terapéutica eficaz, sin efectos secundarios y sin producir ningún tipo de habituación ni dependencia.
Por Marie-Noëlle
Issautier, traducido y adaptado por Constantino
Sánchez Martínez
Publicado en la revista El Mundo del Perro (2005)